martes, 30 de enero de 2007

Le sonríen los bigotes

Vélez superó claramente a Danubio (Uruguay) por 3 a 0 con goles de Zarate, Balvorín y Pellegrino, en el debut de Ricardo La Volpe como técnico del club de Liniers. La semana que viene será la revancha y, por la diferencia que se notó en el desarrollo del juego y en el marcador, Vélez está a un paso de entrar por la ventana a la Copa Libertadores de América. Al ganador de esta llave lo están esperando Emelec (Ecuador), Nacional (Uruguay) y el campeón de la última Libertadores y del Mundial de Clubes, Internacional de Porto Alegre. La tarde-noche en el José Amalfitani arrancó con un gran recibimiento al primer equipo de Vélez Sársfield y una lluvia de aplausos para el nuevo técnico que simbolizaron respaldo y tranquilidad para trabajar. El equipo de La Volpe salió desde el primer minuto a presionar a Danubio. Rápidamente consiguió la ventaja (13’) luego de un cambio de frente del debutante Mario Méndez, que fue recibido en el área por Emiliano Papa, que, tras una maniobra individual, se sacó un defensor de encima y asistió a Mauro Zárate que venia en carrera y disparó cerca del punto penal. Diez minutos más tarde, El Fortín estuvo a punto de aumentar la ventaja luego de un centro que llegó desde la derecha y se estrelló en el travesaño tras un cabezazo de Papa. Vélez siguió intentado lastimar a un tímido rival; Méndez probó desde la media distancia, Mauro intentó individualidades, otro centro desperdiciado por Moreno y Papa. Otra jugada clara fue un centro desde la derecha de Moreno, a los 31’, en el cual Lucas Catroman ganó de cabeza pero chocó en el aire con la cabeza de Jadson Viera y tuvo que ser sustituido por Robles (quedó aturdido por el golpe, y según informaron, no pasó a mayores). El segundo tiempo se moría y parecía que la ventaja de un gol era de demasiado escasa teniendo en cuenta que el equipo de La Volpe era muy superior a su rival, que a seis minutos del final de la primera etapa se quedaba sin Hamilton Ricard por doble amarilla tras un agarrón de atrás a Maxi Pellegrino (La primera amarrilla la había visto luego de una patada ninja innecesaria que le pegó a Mario Méndez cuando el partido todavía estaba igualado en cero).
En el complemento Vélez salió desconforme con la ventaja de un gol y fue por más. A los tres minutos, luego de un pase de Zárate, Gustavo Balvorín anotó su primer gol con la V azulada en el pecho. Los minutos posteriores al segundo gol fue cuando Gastón Sessa tuvo más trabajo, a lo que respondió muy bien.
La ventaja definitiva de tres goles llegó a los 28’ del ST luego de otro desborde exitoso del menor de la Dinastía Zárate, que volvió loco a sus rivales y, en esta ocasión, llegó hasta la línea de fondo y le puso la pelota en la cabeza a Maxi Pellegrino, que entró por el segundo palo superando ampliamente al defensor que lo marcaba.

No hay comentarios: