Fecha 1º, Clausura 2007: Vélez Sarsfield le ganó en Liniers a Newell's 2 a 0 con goles de Mauro Zárate y Damián Escudero.
Vélez recibió a Newell’s en la primera fecha del clausura 2007 y, de arranque, comenzó a proponer su juego. A los 4’ del PT, luego de un rechazo desde el área de newell’s, Damián Escudero encontró el rebote y con un espectacular zurdazo metió el 1-0. Vélez logro con el gol del Pichi madrugar a Newell’s. Con el correr de los minutos, el equipo rosarino se hizo dueño del balón y dominó gran parte del primer tiempo a un Vélez con un mediocampo muy desordenado, que no cumplía ninguna función. El conjunto de Ricardo La Volpe jugaba mal, pero en cada pelota demostraba que la sed de triunfo era enorme. Corría, metía, luchaba.
A los 35’ del PT, y luego de una espectacular asistencia del Pichi Escudero, Mauro Zárate metió el inmerecido 2-0. Luego del gol, los de Liniers levantaron un poco el nivel de juego, pero los diez minutos restantes carecieron de situaciones de riesgo. La cara del Bigotón dirigiéndose a los vestuarios lo decía todo. Había mucho para corregir.
En el segundo tiempo Vélez salió un poco más ordenado, aunque los rosarinos eran los que más atacaban. Pero, cuando el equipo de La Volpe lo hacía, lograba lastimar mucho más. La más peligrosa fue una jugada de Mauro por izquierda, similar a la del gol de Pellegrino contra Danubio, pero esta vez, se la sirvió a Sergio Sena, que lo desperdició debajo de un arco vacío.
Párrafo aparte para las atajadas del Gato Sessa, una vez más, junto a Mauro y Escudero, figura del equipo.
Este plantel, lleno de ganas de ganar, le había pedido al cuerpo técnico quedar concentrados para el partido del martes luego de este encuentro. Por eso, en este momento ya se encuentran metidos en lo que va a ser la primera batalla, en Guayaquil, por el trofeo más preciado de América.
A los 35’ del PT, y luego de una espectacular asistencia del Pichi Escudero, Mauro Zárate metió el inmerecido 2-0. Luego del gol, los de Liniers levantaron un poco el nivel de juego, pero los diez minutos restantes carecieron de situaciones de riesgo. La cara del Bigotón dirigiéndose a los vestuarios lo decía todo. Había mucho para corregir.
En el segundo tiempo Vélez salió un poco más ordenado, aunque los rosarinos eran los que más atacaban. Pero, cuando el equipo de La Volpe lo hacía, lograba lastimar mucho más. La más peligrosa fue una jugada de Mauro por izquierda, similar a la del gol de Pellegrino contra Danubio, pero esta vez, se la sirvió a Sergio Sena, que lo desperdició debajo de un arco vacío.Párrafo aparte para las atajadas del Gato Sessa, una vez más, junto a Mauro y Escudero, figura del equipo.
Este plantel, lleno de ganas de ganar, le había pedido al cuerpo técnico quedar concentrados para el partido del martes luego de este encuentro. Por eso, en este momento ya se encuentran metidos en lo que va a ser la primera batalla, en Guayaquil, por el trofeo más preciado de América.
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