domingo, 25 de marzo de 2007

Empate con sabor a derrota por goleada

Vélez volvió a jugar mal pero igual ganaba 1 a 0 con gol de Balvorín; se descuidó en el final y Enría amargó el festejo. Sessa cumplió 300 partidos en primera división y fue figura.

Desde el arranque el rival de turno, Colón, se paró para jugar al contragolpe, Vélez se adueñó de la pelota y creó algunas situaciones de la mano de Castromán, Escudero y Robles. Ninguno de ellos supo asociarse en el juego colectivo y, generalmente, terminaban rematando al arco. En una de las pocas jugadas en conjunto llegó un centro desde la derecha y el cabezazo de Gustavo Balvorín, quien corrió rápidamente al corner a ver si su teléfono aun tenía tono. Y si… Ring Ring!. Creo que ese fue el momento en donde todos los que estábamos en el Amalfitani dijimos “no se nos escapa”: 1-0, falta mucho y tenemos la pelota. Pero terminó el primer tiempo sin más emociones.
En el segundo tiempo Vélez fue un desastre, jugo mal y desordenado. Pero en el arco estaba el Gato Sessa y nos venía salvando. Colón envestía a El Fortín y lo hacia sufrir, pero el pasar de los minutos eran una bendición para el local. El partido terminaba y a pesar de que se estaba jugando muy mal la gente empezaba a festejar la inmerecida victoria.
Lamentablemente hubo justicia en Liniers, Sessa no pudo con el remate de Claudio Enría y la pelota entró pidiendo permiso. Nuevamente un equipo dirigido por Falcioni amargó a Vélez. Empate con sabor a derrota –por goleada-.
De esta manera el equipo de Ricardo La Volpe quedó muy mal posicionado en el Torneo Clausura: octavo, a ocho del líder, San Lorenzo. Además, Lanús le ganó 2-1 a Argentinos y pasó a Vélez en la tabla a las copas y el Bigotón está lejos del salvavidas.

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