lunes, 10 de septiembre de 2007

PAPELÓN

7ma fecha: River vapuleó 5 a 0 al equipo de Ricardo La Volpe, que había arrancado muy bien, pero de a poco decayó el juego de los volantes y la soledad de Silva en la delantera no pudo hacer milagros.
Lo que comenzó como una oportunidad inmejorable para ganarle a River y alcanzar la punta del Apertura, terminó siendo un partido desastroso en el que Vélez recibió cinco goles de un River que está atravesando una de las peores crisis de los últimos años. El comienzo fue muy bueno, Vélez comenzó presionando en campo contrario y casi consigue un gol rápidamente. A pesar de que era de ida y vuelta, el equipo de La Volpe era más claro a la hora de atacar y tenía un juego colectivo entre los mediocampistas que le permitían llegar al arco contrario con varios hombres. Pero después de los primeros 15 minutos, el mediocampo dejó de presionar arriba, River se adelantó unos cuantos metros, Maglio cobró muchas faltas cerca del área que nos metieron en un arco, fue creciendo y vino lo que todos conocemos: goles, bronca, golcitos, golazos, vergüenza, humillación.
Se escuchó por primera vez, por lo menos por experiencia personal, cantos generalizados en contra de La Volpe. Es cierto que poner un solo delantero fue una decisión equivocada, que dependía mucho de un gran funcionamiento de los volantes. Además, también es cierto de que no se jugó bien todo lo que va del torneo. Pero todos los equipos están en la misma y Vélez a un punto de la cima no puede quejarse de la campaña. Porque eso, al igual q los goles que nos hizo River, está expresado en números, y fue lo que motivó las puteadas de los hinchas. Porque si Vélez hubiese empatado 0-0, está claro que no se hubiese escuchado esa reprobación general.
El golpe fue duro pero hay que levantarse rápido porque el miércoles recibimos a Estudiantes. No hay tiempo para lamentos. Habrá que pensar en como formar la delantera, para ser realmente ofensivos.

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